Si partimos de la base que la Biblia habla de la naturalidad de ser fructíferos, que el fruto es la evidencia visible de la semilla sembrada que es invisible y que para el creyente, el dar fruto es experimentar vida como seres vivientes que somos (Génesis 2:7); no solo una vida Biológica, sino una vida Espiritual y también vida en mis emociones, pensamientos y voluntad.
A primera vista esto suena bien, pero cuando decidimos afrontar nuestra vida con independencia, experimentamos todo lo contrario y siendo honestos, las consecuencias de nuestra independencia duelen y no están dentro del propósito de Dios para mi vida.
Para entrar en materia, hagamos un ejercicio mental. ¿Recuerda la parábola del hijo prodigo?...Bien, antes de continuar piense en los aspectos que recuerda; seguramente coincidirá conmigo en que los puntos principales son la desobediencia del hijo que se fue y la misericordia del padre. Seguramente el hijo mayor, el que se quedo no es muy recordado, por eso vamos a ir mas allá, vamos a analizar a este par de hermanos a la luz del texto de la parábola para ver como la independencia de Cristo en nosotros consumen nuestra vida.
Si miramos en Lucas 15:11-32, los aspectos que estos dos hermanos tenían en común, tal vez coincidimos en estos:
- Ambos son hijos (Tienen el mismo padre)
- Ambos son herederos
- Ambos tienen la capacidad de tomar decisiones
Ahora vamos a analizar cuáles son las diferencias que hay entre ellos y si de pronto vemos algún otro punto en común.
EL HERMANO MENOR – INDEPENDENCIA EVIDENTE
CONOCE LO QUE LE PERTENECE, PERO NO ENTIENDE LO QUE TIENE (Vrs. 11-14)
Hay creyentes que conocen mucho de Dios, que saben mucha Biblia, que se esfuerzan por conocer las verdades que Dios tiene para el hombre, lo cual está muy bien hacerlo, pero su conocimiento es vano, porque el conocimiento se ha almacenado en la memoria pero el entendimiento no ha llegado al corazón.
Este es el creyente que no ha comprendido la gracia salvadora que es en Cristo; este es el creyente que dice cosas como: “si hago bien o mal Dios me ama” o “igual me voy al cielo” lo cual es cierto, pero este tipo de creyentes no han entendido que Dios los AMA. Lo saben pero no lo entienden, porque su egoísmo solo les lleva a hacer lo que quieren y no lo que Dios quiere para ellos.
SON CONSUMIDOS POR LAS CONSECUENCIAS DE SUS DECISIONES (Vrs. 15-17)
Este tipo de creyente está experimentando sufrimiento y aflicción a causa de sus decisiones tomadas independientemente de Dios y su vida no es de testimonio ni de impacto a los que le rodean. (A pesar de tener una vida abundante, experimenta una vida miserable)
NO TIENE CLARA SU IDENTIDAD (Vrs. 18-21)
Son presa fácil de satanás con sus engaños. Como no puede experimentar vida a consecuencia de sus errores, satanás aprovecha todas estas cosas para acusar y causar vergüenza a fin de engañar sobre lo que somos. A este creyente le es difícil experimentar la relación de Padre e hijo porque solo se considera sirviente o indigno de ser llamado hijo.
EL HERMANO MAYOR – INDEPENDENCIA POLÍTICAMENTE CORRECTA
Tradicionalmente hemos escuchado la parábola del hijo prodigo y la enseñanza de este texto está centrada en el hijo menor de quien acabamos de hablar, también tradicionalmente hablamos de la misericordia del padre quien lo recibió por que era su hijo y no por su discursito. Pero muy pocas veces se habla del hijo mayor quien también es un personaje importantísimo y de la misma manera que ha pasado desapercibido en esta historia, el creyente políticamente correcto no es muy evidente pero su realidad es que actúa en independencia.
CONOCE LO QUE HAY, PERO NO ENTIENDE LO QUE TIENE. (Vrs. 22-29)
Este tipo de creyente es aquel que pretende obtener el beneplácito de Dios para su vida a través de lo que hace, sin entender que ya lo tiene y puede disfrutarlo. Permanentemente está buscando su aceptación a través de sus obras políticamente correctas y no ha entendido que es un hijo de Dios.
Es aquel que sabe lo que hay que hacer, siempre está colocando una postura “santurrona” que no es más que una fachada y su proceder está motivado por el egoísmo y no por la relación.
SON CONSUMIDOS POR LA ENVIDIA (Vrs. 30)
Este creyente vive siempre pendiente de los demás y no el mismo, usualmente es muy hábil en señalar, pero muy débil a la hora de examinarse y siempre experimenta frustración por las bendiciones que otros reciben.
Es duro para perdonar, tiene un contador de sus obras buenas, le cuesta ponerse en los zapatos de los demás y esto es fundamentalmente porque se cree merecedor de la gracia de Dios por su esfuerzo. Piensa que sus obras le dan el derecho de exigir.
NO TIENE CLARA SU IDENTIDAD (Vrs. 31-32)
También es presa fácil de los engaños de satanás, pues tiene su relación fundamentada en el trueque, por eso no concibe que el hermano menor reciba misericordia de su padre y es allí cuando satanás aprovecha para amedrentarlo con pensamientos como “todo lo que le has servido y mírate…” o “has hecho todo lo bueno y mira como te paga Dios, le da a otros y a ti no”
EN CONCLUSIÓN...
Como podemos observar, a pesar de que entre estos dos hermanos las diferencias parecían sustanciales, tienen mucho más en común de lo que uno a simple vista puede observar. Ellos sencillamente habían decidido vivir independientemente de Dios, por eso ninguno de los dos pudo experimentar vida.
Ahora, si vemos al padre, el siempre estuvo con los brazos abiertos para ambos; siempre tuvo a disposición de los hijos todos los bienes y comodidades que tenia, pero fueron los hijos quienes no aprovecharon todo lo que el padre había dispuesto.
Si queremos experimentar vida, la vida está en Cristo, en su dependencia y renovar mi mente y revestirme de esa nueva identidad, en ENTENDER lo que tengo, lo que soy y actuar conforme a eso, dejando de seguir las ideas cambiantes de este mundo y aprender a vivir según los principio divinos basados en la Palabra de Verdad
Amos 5:4 dice: “Pero así dice Jehová a la casa de Israel: Buscadme, y viviréis”
Así que no es lo que haces, es el por qué lo haces; no es lo dices, es lo que vives.
Una pregunta final solo para ti: ¿Te identificas con alguna de estas actitudes? ¡es tiempo de evaluarse y volver a Cristo como fuente de vida!
DIOS LOS BENDIGA